Innovación para todos y todas
Imagina que tienes un lago delante de tu casa y ves a un pez flotando muerto boca arriba. Te preguntarás,
¿Qué ocurre aquí?
Y querrás analizarlo. Ahora imaginemos que ese pez es un emprendedor que fracasa en su intento de crear nuevos puestos de trabajo o soluciones innovadoras. Nos preguntaríamos:
¿Se habrá esforzado lo suficiente?
Pero si llegas a ese mismo lago y la mitad de los peces están flotando muertos, esta vez habría que analizar el lago entero. Imagina que el lago es una organización de apoyo a emprendedores y que más de la mitad de ellos están fracasando o no reciben el apoyo adecuado.
Esta vez nos preguntaríamos:
¿Es el propio ecosistema el que está causando esto? Si es así, ¿cómo?
Ahora imagina cinco lagos alrededor de tu casa, y en todos y cada uno de los lagos la mitad de los peces están flotando muertos boca arriba. Habrá que analizar las aguas y el ecosistema entero. Y eso mismo es lo que nosotros tenemos que hacer.
Es hora de desafiar al ecosistema emprendedor.
Desafiamos abiertamente el funcionamiento del ecosistema emprendedor actual
En un mundo en el que las soluciones innovadoras solo benefician a los privilegiados, debemos trabajar proactivamente para que los/as emprendedores/as de todo el mundo tengan acceso a apoyo de calidad. Solo así, democratizando el acceso al apoyo emprendedor, conseguiremos que los/as emprendedores/as desaten su potencial generando todo tipo de soluciones sostenibles a los problemas que realmente importan.
Nuestro ecosistema carece de oportunidades
Los programas de emprendimiento suelen existir solo en las grandes ciudades y tienen una capacidad limitada debido a los elevados costes que supone apoyar a un/a emprendedor/a. Esto acaba siendo una carga para la persona que emprende, a la que se le piden cuotas elevadas, capital para el apoyo o directamente se le rechaza del programa.
de los solicitantes son aceptados en programas de emprendimiento
de los emprendedores aceptados tienen su sede en Silicon Valley
Nuestro sistema carece de diversidad
Cuando los emprendedores/as están listos para enfrentarse a dichas sociedades, ya han pasado por la ideación, la incubación y la aceleración y probablemente también hayan recibido mentoría de calidad. Sin embargo, la mayor parte de este apoyo es escandalosamente inaccesible para las minorías debido a los competitivos procesos de selección con un sesgo hacia los más formados o conectados.
de las startups respaldadas por Sociedades de Capital Riesgo en todo el mundo están dirigidas por hombres
de las mismas están dirigidas por hombres blancos
Nuestro ecosistema no es eficiente
Todos los actores que ofrecen programas de emprendimiento –grandes empresas, fundaciones, incubadoras y aceleradoras, agencias de desarrollo y gobiernos– se enfrentan a los mismos retos: sus costes aumentan proporcionalmente con el número de emprendedores/as apoyados/as y les obligan a apoyar tan solo a ~15 emprendedores/as al año de media, cuando son miles los que buscan apoyo.
de los presupuestos para iniciativas de emprendimiento se destinan a alquileres y sueldos para acoger a los emprendedores
del presupuesto para destinarlo a su apoyo y fortalecer los ecosistemas locales.
La financiación no se distribuye de forma justa
El riesgo se percibe como mayor en las empresas en fase de semilla, start-up y de crecimiento temprano porque el equipo que las gestiona no tiene experiencia o porque no han probado que haya encaje entre su producto y el mercado. Un ecosistema de financiación eficiente y diverso permitirá el flujo de capital hacia las ideas emprendedoras más prometedoras. Por el contrario, cuando el acceso al capital está vinculado a factores no relacionados con la calidad o el potencial del negocio –como la geografía, el género, la raza o la riqueza–, el flujo de capital hacia los emprendedores prometedores se frena.
A pesar de la importancia del capital para los/as emprendedores/as